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Queridos clientes de Andina spa,
Siempre he tenido una pasión para hacer que los demás se sientan bien,
es por ello que empecé mi carrera profesional como enfermera certificada
aquí en Perú. Mientras estaba trabajando para pagar mis estudios y
haciendo trabajo voluntario en una clínica para obtener experiencia
laboral y estudiando, comencé a sufrir de un dolor de espalda severo.
Después de haber probado medicamentos para el dolor sin éxito, una amiga
me invito al spa donde ella trabajaba, en el cual yo iba a ser la modelo
para sus prácticas de masaje y me sugirió que conociera a un amigo suyo
llegado de India, era maestro del masaje. El señor me dio un masaje
en la espalda y yo me quedé muy sorprendida al descubrir que todo mi
dolor desapareció. Al día siguiente fui a verlo y le dije que quería
aprender yo también la técnica para hacer que la gente se sintiera bien.
Durante mi estudio él me halagó acerca de mi técnica pero
también acerca del calor de mis manos. En aquel entonces, un spa en
Cusco muy prestigioso estaba buscando enfermeras con el propósito de
entrenarlas como terapeutas de masaje. Entre varias fui elegida y la
dueña misma completó mi educación con shiatsu, masaje deportivo,
reflexología, masaje reductor, masaje inka y masaje energético andino.
Trabajé muchos años en aquel spa y fui ascendida a administradora pero
seguía haciendo masajes a mis fieles clientes. Mi herencia inka me ha
enseñado también mucho a cerca de hierbas, plantas y flores medicinales; ahora integro esa consciencia de mis antepasados con mi consciencia
científica del cuerpo humano adquirida por mi trabajo de enfermera y
las ricas y variadas técnicas que aprendí con años de experiencia. Mi
experiencia me ha enseñado que la abundancia de la naturaleza es la
mejora para muchos tratamientos, incluyendo exfoliación, limpiezas
faciales, manicure, pedicure, y todo otro tipo de tratamiento de spa.
Plantas como la hoja de Coca, Chirichiri, miel de abeja, Menta,
Eucalipto, Manzanilla, Valeriana son solamente algunas de mis
herramientas para sanar y relajar. Ahora que tengo mi propio spa,
prometo seguir dedicándome al bienestar de mis clientes. El personal de
Andina spa es profesional y está en constante capacitación y entrenamiento supervisado por mí misma. |
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